martes, 2 de febrero de 2016

JUEGO DE SILLAS

   
    La espesura de la selva comenzó a asfixiarnos lentamente, como un oso amaestrado que no controla su fuerza al abrazar a su cuidador. También lo hizo la bruma, que a jirones fue estrangulándonos y elevando nuestros cuerpos a dos palmos del suelo.
    Un ritmo tribal empezó a sonar.
    ¡¡Pum-pum, pum-pum!!
  Nos vimos sometidos al capricho de algún oscuro encantamiento, girando como un tiovivo humano al son de aquellos golpes primitivos.
    ¡¡Pum-pum, pum-pum, pum-pum!!
    Algunos se quedaron flácidos como muñecos de felpa; adormilados, y con un semblante relajado. La gasa de niebla ahogaba mí garganta como una soga, conduciendo mi conciencia a la escena de un sueño apacible donde todo también giraba y giraba; pero era en un jardín lleno de niños, en la antigua casa de campo de mis padres, alrededor de unas sillas con respaldo verde y al compás de una música animada que a intervalos paraba.

lunes, 25 de enero de 2016

UNA BUENA MANO

Subir de nuevo a la habitación donde se apostaba y mantener los buenos modales con el que ya se cobró lo suyo, era el paso lógico para hacerles ver que, incluso habiendo perdido el dedo meñique de mi mano izquierda, estaba dispuesto a darlo todo en la Gran Partida, y poner en juego, si hacía falta, hasta la mano de mi hija.  




Mi participación en Relatos en Cadena de la Ser con la frase inicial que está en negrita.

sábado, 23 de enero de 2016

EL DEPORTE REY

Quiero que me guste el fútbol, pero sin postureos; que sea de verdad y sintiendo los colores. Ya soy de un equipo. Tengo el chándal oficial, la bufanda y colecciono todo lo que sale. Sigo los partidos en la tele, veo los resúmenes y memorizo el nombre de los futbolistas por tener nociones básicas; me siento comprometido. Voy al campo siempre que puedo; dicen que el espectáculo es mucho mejor en directo, y canto los goles. Incluso he viajado al extranjero con nuestra peña. Siempre, claro está, con la intención de que, algún día, este deporte de masas llegue a cautivarme. 

miércoles, 20 de enero de 2016

MACROMOMENTO

El capitán Gehringer dio la orden de inmersión, pero el submarino siguió flotando en la superficie. Algo no funcionaba bien; tuvieron que repararlo. Algunos aprovecharon la incidencia acostándose en el suelo antideslizante de la cubierta para contemplar el catálogo de nubes que el día les brindaba, desatendiendo varias horas el ataque previsto contra el buque enemigo.
–¡Qué momento éste! –dijo uno suspirando.
–Más bien es un macromomento –respondió otro embelesado con el cielo.
–¿Qué ves en esas formas algodonadas?
–Cosas absurdas.
–¿Como cuáles?
–En esa pequeña veo a un señor zampándose un fuet a bocados, y en las de alrededor  lugares de alterne.

martes, 19 de enero de 2016

CUIDADOS INTENSIVOS

Mantenía el cadáver de su marido en casa porque estaba convencida de que volvería con ella. Cada mañana lo aseaba y lo vestía; lo acomodaba en el sillón de la ventana y le ponía la radio bajita, como solía escucharla. A la hora de comer, lo sentaba en la mesa del comedor y le hablaba como si aún viviera. «Come Antonio, llevas mucho tiempo sin hacerlo». Le sujetaba su huesuda cabeza con una mano y con la otra le daba la sopa; pero le chorreaba por sus oquedades. «Antonio, por el amor de Dios, no me hagas enfadar otra vez».

viernes, 15 de enero de 2016

UN SEÑOR BAJITO

En mi pueblo hay un señor bajito que habla solo por la calle. Fuma puros retorcidos que se apagan enseguida, y deambula parsimonioso buscando los lugares bañados por la luz del sol. Suele repantigarse en ellos relamiéndose y maullando como un gato. ¿Hace el ridículo? No sé. Prefiero entender esa conducta como un acto de libertad, como una pugna contra los obstáculos que limitan. Esta soledad tan extraña a la que nos lleva la vida nos despega de la consciencia, hace que dialoguemos nostálgicos con las nubes y un sinfín de extravagancias más. De no hacerlo, acabaríamos aún más locos. 

miércoles, 13 de enero de 2016

MUNDOS

El ruido originado por una bombilla al explotar provocó la estampida en un distinguido restaurante del centro de París. El crítico gastronómico se quedó sentado, observando la frenética escena a través del humillo vaporoso que desprendía su plato. Un momento antes, el camarero retiró con aspavientos la tapa que lo cubría asegurándole que el aroma lo transportaría a otra dimensión. Junto a su mesa gateaba un niño extraviado de apenas dos años. No lloraba; le hablaba. Lo cogió y lo sentó en su regazo, pues oírlo crear su propio lenguaje para contar el mundo era lo que realmente le fascinaba.

lunes, 11 de enero de 2016

UN TRABAJO DE MIERDA

Establecer realidades imposibles era un pasatiempo muy divertido cuando te reunías con los amigos. Como ninguno de nosotros tenía trabajo, nos gustaba centrar las disparatadas fantasías en el terreno económico. Imaginar era gratis. La última divagación germinó era una propuesta muy estrafalaria y bastante escatológica. Consistía en quién de nosotros aceptaría un sueldo fijo de cien euros diarios durante toda la vida con la única condición de que, al levantarnos por la mañana, recibiéramos un buen tartazo de excrementos semiblandos en la cara; con la posibilidad de ducharse después. Yo lo tenía claro, pero la mayoría aún se lo pensaba. 

sábado, 9 de enero de 2016

LA LLORONA

Nuestra hermana Josefina llora las tres cuartas partes del día.
El rato que no lo hace, se muestra receptiva y sosegada para que veamos que no todo en ella es amargura. Durante ese estado de gracia, que suele ser después de la merienda y alrededor de unas cuatro horas, charlamos con ella. La animamos y le hacemos ver que no puede seguir así; tanta llorera acabará consumiéndola. Mientras escucha nuestras reflexiones y consejos se la ve reconfortada, risueña, incluso ilusionada; pero a la hora prevista, a eso de las nueve, borra todo rastro de alegría y vuelve a lo suyo.



Relato finalista en Wonderland el 30/01/2016 
El relato ganador fue el de Maria Belén Mateos. También estuvieron entre los finalistas Lola Sanabria; Mei Morán y Paloma Hidalgo.

sábado, 2 de enero de 2016

TRES TRISTES MUERTES

Mi padre es un tipo muy especial. Tanto que hasta en la manera de morir es exclusivo. Lo ha hecho tres veces ya. La primera vez fue cortando jamón; se le escurrió el cuchillo jamonero. Nos dio un patatús cuando se levantó de la caja el día de su entierro. La segunda fue por atropello; un autobús. Su resurrección ya no nos impactó tanto. La tercera al fallarle el corazón cuando mi madre lo dejó por el vecino del quinto veinte años más joven. Creemos que esta última es irreversible. Ha sido por muerte natural; dentro de lo sobrenatural, claro.   

miércoles, 30 de diciembre de 2015

CON BARBAS Y A LO LOCO

El joven que entendía la realidad como un flirteo con la locura, buscaba rincones acogedores en los jardines para sentarse sobre la hierba y abandonarse al delirio de sus pensamientos. En casa hacía lo mismo, aunque el lugar destinado para el disparate era la cocina. Abría la nevera y observaba su contenido un buen rato, como esperando extraer alguna solución a las dudas que le asaltaban. Llenaba su cabeza de tantas cuestiones absurdas que, al final, su insensatez le llevó a solucionar uno de sus estúpidos dilemas estirando la frondosa barba del señor que siempre se encontraba en el supermercado.

lunes, 28 de diciembre de 2015

LA HUERTA

El artista instruido siempre lleva consigo algún apero de labranza por si aparecen las obsesiones. Cuando lo hacen, cava surcos y las entierra sin atender a su naturaleza perniciosa; las riega y espera a que broten en algo mejor. Si no lo hacen, si crecen torcidas, las muele a palos con su azada y utiliza sus desechos como abono para otras creaciones. De esta manera, reciclando sus temores, su cosecha de delirios no deja espacio a las malas hierbas, y lo que antes enraizaba en un estado vano y depresivo ahora convierten al artista en la alegría de la huerta.

lunes, 21 de diciembre de 2015

YO SI ESTUVE EN EL CONCIERTO DE LOS SUAVES

La primera vez que perdí un zapato fue en un concierto de los Suaves. La niebla que se respiraba en la sala y las cervezas contribuyeron a que el extravío no supusiera ningún obstáculo significativo. Durante el solo del guitarrista, imité su virtuosismo con mi guitarra imaginaria, y, por suerte, al fijar mi vista al suelo, vislumbré como mi viejo mocasín se revolvía por aquel bosque de piernas. Las sacudidas involuntarias que recibí al tratar de recogerlo me llevaron delante del todo, y allí me lo calcé. Sin embargo, tras la zambullida del cantante desde la tarima, no recuerdo nada más.

sábado, 19 de diciembre de 2015

LA GRANJA

Faustino se convirtió en cabra porque estaba cansado de la vida que llevaba. Se levantaba a las siete, abría la cafetería que tenía a escasos metros de casa y allí aguantaba a la latosa concurrencia. Los clientes más exigentes no aceptaron el cambio, pues, aquella monstruosa apariencia de chivo y su molesto balar a la hora de atenderles, no era para nada de su agrado. La situación provocó que otros fenómenos de igual calibre se sucedieran en el local de Faustino: los intransigentes empezaron a gruñirle y a ladrarle, los testarudos a rebuznar insistentemente y los más bocazas a cacarearle.

jueves, 17 de diciembre de 2015

FUNDAMENTOS DE PAREJA

Coincidimos en una baldosa de la cocina, me dribla y me hace un traje. Me deja clavado, sin tiempo a reaccionar ante aquella filigrana escurridiza. No me da ni los buenos días; entiendo que va con el tiempo justo para llegar al trabajo. Me ducho, me visto y la espero en el recibidor para darle un beso y desearle un buen día. Con cara de asombro señala el techo y miro la zona indicada esperando encontrar algo extraño. Sabe bien que bebo los vientos por ella, y aun así vuelve a sortearme con argucia cerrando la puerta tras de mí.  






Relato finalista en Wonderland el 11/06/2016 

martes, 15 de diciembre de 2015

UN EXTRAÑO EN LA NOCHE

La calle Mar albergaba olas que ahogaban a los inoportunos. Incluso la madrugada que un joven apuesto, vestido con un impecable traje de alpaca negro y un sombrero de alas, llamó repetidamente al interfono de Carolina la pescadera. Tenía un aire desenvuelto y sofisticado y, a simple vista, no parecía de los que armaban jaleo; aunque aquel insistente e intempestivo repiqueteo podía alarmar a cualquiera. Ella contestó por el telefonillo con la voz entrecortada: «¿Quién es? ¿Qué pasa?», exclamó. Se despertó sobresaltada, azorada, no eran horas. La cálida luz de una farola próxima dibujaba la esbelta figura de aquel singular Romeo capaz de todo por sorprenderla. Entonces, su voz almibarada conectó con la noche y, acercándose a la rejilla del portero automático, entró en éxtasis para cantarle, a su manera, una balada llena de bellas intenciones. Yo espiaba desde mi ventana, consumida por la envidia y sin poder frenar la emoción que ascendía por mi espalda. Carolina, en cambio, incapaz de sentir el tiempo detenido al borde de la madrugada, no tardó en asomarse a la ventana con un barreño de lluvia que precipitó inclemente sobre aquella magnífica voz que acompañaba las primeras luces del alba.

Esta Noche te cuento (ENTC)
Tema: Homenaje a Sinatra (100 años)

jueves, 10 de diciembre de 2015

LA RECOMPENSA

Cuando los velatorios se hacían en las casas –y no en las actuales salas preparadas de los tanatorios– me gustaba acudir a velar al muerto; no tanto por el ambiente de adoración que prevalecía alrededor del féretro y los conmovedores lamentos que se proclamaban al difunto haciéndote saltar las lágrimas, sino por la compensación que suponía estar allí. Tras aguantar todo el día con la mirada lánguida, los familiares te mostraban su afecto, agradecían que estuvieras con ellos en esos momentos tan duros y, lo mejor de todo, te ofrecían un buen tazón de caldo calentito y algo de comer.

lunes, 7 de diciembre de 2015

EL NAVEGANTE

Ella escuchaba todas las recomendaciones de sus allegados cuando le sugerían a bien que debía quitárselo de la cabeza, que ese amor no le convenía y solo le traería desasosiego. Asentía con la cabeza sus advertencias porque, en el fondo, también intuía en esa impulsiva aventura una situación complicada. Para tranquilizarlos les daba la razón, les decía convencida que trataría de olvidarlo y seguiría con su vida como hasta ahora. Pero cuando ese irrefrenable anhelo le trepaba por la espalda y se clavaba en su pensamiento, le ahogaba la presión y subía presurosa a la superficie para volver a verlo. 

domingo, 6 de diciembre de 2015

EL REGALO

El bueno de Carlos abrió el libro que su novia le había regalado por su cumpleaños y descubrió que sus páginas estaban plagadas de manchas y restos de comida: gotas de aceite, pepitas de tomate, trocitos de lechuga, hebras de atún, migas de pan… El caso es que ella se lo envolvió con papel de regalo y lo adornó con un exuberante lazo rojo. Cumplía los treinta; era algo especial. Incluso lo perfumó, y tuvo el detalle de adherirle una etiqueta dedicada que decía: «La pasión que siento por ti corre por mis venas como un ardiente río de lava».

miércoles, 2 de diciembre de 2015

EL TAMBORILERO

En el tiempo que se carga una de esas páginas guarras en el ordenador, Rodolfo piensa en sacar del congelador un táper de sopa para la cena; se acuerda que debe comprar champú, pasta de dientes y papel higiénico; también que debería visitar a su abuela Gertrudis y regar los geranios de la terraza, podrían morirse. En esos escasos segundos, recuerda que debe ingresar el dinero para la boda de un amigo. Ya están todos casados; solo queda él. La web enseguida está lista y la pantalla se llena de estímulos voluptuosos. Además, en diciembre la adornan con detalles navideños.