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domingo, 27 de marzo de 2016

EN ÓRBITA

Una pequeña araña se posa en mi mano mientras me fumo un cigarro de esos en la terraza. Al verla no me asusto, al contrario; ojalá su mordedura me diera poderes sobrehumanos. El sentido arácnido y la habilidad para trepar por las paredes están bien, pero yo soy más ambicioso, y, puestos a pedir, preferiría volar como un pájaro. Contemplo el cielo; me relajo viendo la blancura de las nubes en torno al sol, y pienso que si ese gran poder me fuera dado, podría despegar como un cohete en dirección al espacio. Lo haría bien: me ceñiría un traje ajustado, con capa, efectuaría una cuenta atrás en la plazoleta del barrio y me despediría como toca de la gente que quiero. Les diría que me voy un tiempo, que necesito estar en otra órbita y salir de esta gravedad que me ahoga; que el cuerpo me pide explorar otras galaxias y caminar por los anillos de Saturno o los cráteres de la Luna. No miraría atrás, aunque me costaría dejar a mi perro Lolo y a una novia que tengo. 
Esta Noche te cuento (ENTC). Tema: Un viaje espacial

martes, 15 de diciembre de 2015

UN EXTRAÑO EN LA NOCHE

La calle Mar albergaba olas que ahogaban a los inoportunos. Incluso la madrugada que un joven apuesto, vestido con un impecable traje de alpaca negro y un sombrero de alas, llamó repetidamente al interfono de Carolina la pescadera. Tenía un aire desenvuelto y sofisticado y, a simple vista, no parecía de los que armaban jaleo; aunque aquel insistente e intempestivo repiqueteo podía alarmar a cualquiera. Ella contestó por el telefonillo con la voz entrecortada: «¿Quién es? ¿Qué pasa?», exclamó. Se despertó sobresaltada, azorada, no eran horas. La cálida luz de una farola próxima dibujaba la esbelta figura de aquel singular Romeo capaz de todo por sorprenderla. Entonces, su voz almibarada conectó con la noche y, acercándose a la rejilla del portero automático, entró en éxtasis para cantarle, a su manera, una balada llena de bellas intenciones. Yo espiaba desde mi ventana, consumida por la envidia y sin poder frenar la emoción que ascendía por mi espalda. Carolina, en cambio, incapaz de sentir el tiempo detenido al borde de la madrugada, no tardó en asomarse a la ventana con un barreño de lluvia que precipitó inclemente sobre aquella magnífica voz que acompañaba las primeras luces del alba.

Esta Noche te cuento (ENTC)
Tema: Homenaje a Sinatra (100 años)

miércoles, 9 de septiembre de 2015

RESIGNACIÓN

     
     Cuando me postraron en el interior de aquel ataúd acolchado y me envolvieron en una preciosa mortaja de seda, supe que mi existencia llegaba a su fin. Para ellos –mis familiares y los del servicio funerario– ya estaba muerto. Sin embargo, yo no me sentía cadáver. Por increíble que fuera, notaba los latidos (casi imperceptibles) de mi corazón y una reveladora conciencia que me erizaba la planta de los pies. Cerraron la tapa, colocaron el féretro sobre una camilla y me trasladaron por el pavimento adoquinado del cementerio hasta el nicho donde se me daría sepultura.
   En el pueblo se tenía la costumbre de contratar a jóvenes peones de la construcción para que demostraran su destreza levantando una pequeña pared de ladrillos que tapiara, en pocos minutos, el estrecho reducto donde permanecería enterrado el fallecido. Me imaginaba esa situación claustrofóbica y un estremecimiento hacía temblar mi aletargado cuerpo, impulsándolo a querer levantarse, a sorprenderles con mi vida. Pero al oír sus lloros, la aflicción de los presentes y las sentidas oraciones del párroco, no me pareció buena idea deshacer nada. Así que me resigné a morir, escuchando el bonito epitafio que mi esposa había elegido.

sábado, 13 de junio de 2015

SUSTANCIA CICLISTA

Mi excentricidad como ciclista de carreras es que antes de adaptar mí posición aerodinámica sobre la bicicleta debo degustarla. Le doy un buen repaso con la lengua a las zonas de apoyo, el manillar, el sillín y los pedales. La fibra de carbono de la horquilla y la aleación de aluminio del cuadro son sustancias insípidas que apenas chupo. Eso sí, relamo los platos y piñones sin freno, me pongo las botas con la grasa de la cadena y con el barro de las cubiertas que se queda entre mis dientes paso los finos radios de las ruedas y listo.





Versión extendida para ENTC (Esta noche te cuento). Tema: La bicicleta

DEGUSTACIÓN TUBULAR

Muchos deportistas de élite recurren a diferentes rituales para atraer la buena suerte y ganar sus encuentros. El bueno de Federico no era uno de ellos, pero sí era un supersticioso empedernido amante del ciclismo. Su excentricidad inconfesable era que, antes de adaptar su posición aerodinámica sobre su bicicleta de carreras, sentía el impulso irrefrenable por degustarla como si fuera un helado. Escondido en el almacén, se recreaba dándole un buen repaso con la lengua a las zonas de apoyo: el manillar, el sillín y los pedales. La fibra de carbono de la horquilla y la aleación de aluminio del cuadro eran sustancias insípidas, por lo que apenas las chupaba. Se dejaba las mejores partes para el final. Volteaba la bici del revés y relamía sus platos y piñones sin freno, se ponía las botas con lo grasa de la cadena y, si quedaban partículas de barro entre sus dientes al mordisquear las cubiertas, se pasaba los finos radios.

domingo, 17 de mayo de 2015

CORAZÓN DE RESINA



Por la lengua de asfalto que comunica a la ciudad amurallada, y siguiendo el zigzagueo de las calles empedradas, un enorme camión ha transportado varios cañones que un grupo de operarios ha ubicado sobre cada una de las troneras del baluarte. Se basaron en los planos de un cañón original del siglo XVIII para obtener estas réplicas de resina y piedra artificial. Y han quedado resultones, le han limpiado la cara a la historia, pero nada tienen que ver con los genuinos de hierro, grabados con el escudo del rey de la época y con más de una tonelada de peso. Estos parches inexactos y chapuceros que apuntan a un horizonte difuso, han conseguido dinamizar la zona de turistas y, por las noches, cuando nadie vigila el bastión, parejitas de enamorados como Jessica y Joshua arañan sus nombres dentro de un corazón tan frágil como la goma que cubre este falso tubo de artillería.

Este es el relato con el que he participado en Esta Noche Te Cuento. El tema debe estar relacionado con los Cañones.

miércoles, 25 de febrero de 2015

FREAK SHOW



Al caerse mis dientes de leche los nuevos que se formaron fueron todo muelas. Ni incisivos ni caninos ni premolares. Se configuró una dentadura descomunal de treinta y dos anchas coronas que molían y machacaban cualquier cosa. A la hora de comer me llamaban “la apisonadora” porque ni cortaba ni desgarraba, solo trituraba alimentos. Era un monstruo con sonrisa de caballo, la atracción de feria de todos y el motivo por el que se turnaban sin arrepentimiento para provocar mí triste llanto. Cuando lo conseguían, aplaudían boquiabiertos el verdadero espectáculo que suponía ver brotar lágrimas turbias de mi único ojo.

Versión extendida para ENTC (Esta noche te cuento). Tema: monstruos

FREAK SHOW


Al caerse mis dientes de leche los nuevos que se formaron fueron todo muelas. Ni incisivos ni caninos ni premolares. Se configuró una dentadura descomunal de treinta y dos anchas coronas que molían y machacaban cualquier cosa. A la hora de comer me llamaban “la apisonadora” porque ni cortaba ni desgarraba; solo trituraba alimentos. Era un monstruo con sonrisa de caballo, la atracción de feria de todos y el motivo por el que llenaban su boca de improperios para provocar mi llanto. Arrinconado en una esquina e incapaz de contenerme, conseguían hacerme llorar desconsoladamente, y descubrían fascinados el verdadero espectáculo que suponía presenciar cómo brotaban lágrimas de gelatina de mi único ojo.