viernes, 16 de septiembre de 2016

UN MAL DÍA

Estuve muerto un ratito en un lugar que no era humano. No era ni sitio. Solo se apreciaba un tenue brillo que acentuaba la nada. «Ahora me recibirán los seres de luz», pensé; aunque yo ni me notaba. Solo oía exánimes pulsaciones. Tal vez estaba durmiendo plácidamente, desgastando mis sueños en una siesta de ronquidos y babas. Anhelaba encontrar un cielo inventado, unos brazos de bruma que me acogieran y un largo trampolín por el que tomar carrerilla para saltar al infinito. Pero me desperté estremecido, arrojando viscosidades azuladas por la boca, con un envase de raticida en la mano.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

MARTES Y 13

Oculto en las entrañas de un camión pienso que este país debería ser juzgado por cómo trata a los locos y no a los cuerdos. No sé bien qué hago aquí. Intuyo que escapo de mí mismo. Nunca he tenido enemigos, y si los tuviera serían peligros superficiales, mínimos. Deberíamos temer aquello que amenaza nuestras almas; lo tóxico que nos consume por dentro. En mi caso es una voz que nunca calla y se inventa miedos con una facilidad pasmosa. Espero ver la luz al final del túnel o que este vehículo me lleve al manicomio o a la morgue. 

domingo, 28 de agosto de 2016

LAS PALABRAS

Las palabras se volvían huecas y sin significado cuando el señor obsesivo las repetía compulsivamente. Elegía un sustantivo sencillo; por ejemplo «silla», e incidía en él verbalizándolo al menos cuarenta veces: silla, silla, silla, silla… Hacia lo mismo con una palabra más relevante; «amor»: amor, amor, amor, amor…Las pronunciaba tantas veces seguidas que acababan perdiendo el sentido y su alcance. Pasaba lo mismo con los verbos, los adjetivos, los adverbios e incluso las frases sencillas como «mi mamá me mima». De las oraciones subordinadas ni hablemos, pues eran más complejas y, dependiendo del día, se las llevaba el viento.

sábado, 27 de agosto de 2016

EL ESTILO

He tenido el talento dirigido hacia los paisajes más tristes de la naturaleza: una gran roca arenosa, un cadáver humano o esta solitaria carretera de asfalto en la que plácidamente estoy tumbado. Seguro que conduce al infierno; me siento parte del diablo. Aunque es mejor no decir nada, luego todo se sabe. Solo respiro. Me inspiro. Trato de imaginar un estilo; una manera de vida que sea sencilla, sin barroquismos ni florituras. Unas flores que puedan olerse cada día, un despertarse alegre, un asearse, vestirse y verse delante del espejo con ganas de todo. Un saber quererse, para que lo quieran.  

miércoles, 24 de agosto de 2016

SUSURRAR A LOS BUITRES

Qué bueno es comer cuando se tiene hambre. Masticar, saborear, engullir… Es una señal básica de que se goza de la vida. La mujer que lo dejó todo por los buitres había perdido el apetito, y más cosas. Dedicaba su tiempo a las atenciones de estos rapaces carroñeros y apenas nada a la cocina. Os puedo asegurar que solía disfrutar con unos simples boquerones o unas olivas. Ahora tendríais que verla. Está delgada, pálida, desnutrida, inmersa en lo caótico de la vida, y acudiendo cada mañana a esa horrible granja de aves que esperan con recelo a que caiga desmayada. 

lunes, 22 de agosto de 2016

PINO PUENTE

El señor que se cree poeta se adhiere a un adjetivo empalagoso y rimbombante con el que inicia la preparación de una buena confitura de letras. Tiene mucha práctica. Esparce una retahíla de sustantivos abstractos; amor, miedo, anhelo, belleza, desasosiego, y los acompaña de atributos floridos y ñoños como ese al que está alegremente pegado. Surge un delirio que suena pomposo, altisonante, y piensa: este es bueno. Lo celebra haciendo el pino puente, quedándose boca abajo. Pero, sin esperarlo, regurgita algo que le gruñe de las entrañas: un vómito sin adornos, agrio y bilioso. Razonable. También se va pata abajo. 

sábado, 20 de agosto de 2016

MARRÓN

Esa mujer con taconazos y excesivamente maquillada ganaría más tapada que con ese vestido corto de seda. Su corpulenta apariencia estorba a la vista; cruza las piernas sin gracia y se rasca la entrepierna. Se ha sentado en uno de los taburetes de la barra, sofocada, impostando una ridícula voz femenina que alerta al barman de un asunto peliagudo. Con estupor le comenta que el baño ha quedado atascado por algo sobrehumano. Sugiere que lo solucionen cuanto antes y, aunque haya salido del excusado hace apenas un momento, por favor, no piense que de tal fechoría tenga algo que ver ella.

miércoles, 17 de agosto de 2016

TINTA CHINA

Nuestra china favorita mea hilos violeta, caga cuerda magenta y vomita tropezones arcoíris. Bienvenidos sean sus arrojos coloristas. Los días de frío masca chicle y exhala niebla esmeralda que huele a frescura, a prado de menta, y muge como una vaca satisfecha. Los que el sol brilla enceguecedor escupe las aceras y las salpica con matices azul cielo. Todo devendría a colores cenicientos sin nuestra locuela amarilla. Sin embargo, cuando llora los días nublados, sus lágrimas se tornan oscuras, negras, y no hay nada que más le plazca que usarlas como tinta. Entonces escribe un día, dos, tres…hasta ponerse morada.

jueves, 11 de agosto de 2016

APROVECHA LA OCASIÓN

Ahora puedes higienizar tu cuerpo con la toalla ultra-compacta de hormigas (80% hormigas - 20% poliéster). Este revolucionario género orgánico, compuesto por miles de estos minúsculos insectos, es suave, absorbe la suciedad y ofrece un agradable masaje exfoliante gracias al incesante movimiento de sus robustas patitas. La aparente trama textil, al entrar en contacto con la piel, se divide, se esparce, se disgrega; adquiere vida propia y recorre todas las zonas para dejarlas bien limpias y aseadas. Si alguna vez te sientes sucio/a por dentro, este tejido toma consciencia y puede introducirse en el organismo a través de cualquier orificio del cuerpo.

domingo, 7 de agosto de 2016

EN UN RINCÓN DEL MUNDO

¿Te importa si me apunto contigo e intento llorar en este rincón del mundo? No quisiera incomodarte. Las lágrimas las tengo ahí, metidas en el interior de los ojos, aunque no consigo sacarlas. He soportado malos momentos, y diría que desde siempre he reprimido cualquier tipo de llanto, de grito o de histeria. Y de miedos, ya no tengo; he podido con ellos. Pero al verte ahí, tan sola y pensativa, me he sentido lejos de mí mismo, flojo, abatido, y he asimilado por qué estamos hechos, en gran parte, de agua.
Dime, querida… ¿te importa si me apunto contigo?



Relato finalista en Wonderland el 26/11/2016 

viernes, 29 de julio de 2016

EL ENCUENTRO

Estábamos completamente a oscuras en la habitación de un hotel. Mi tacto me transmitió la interpretación de su figura. Así vi la forma de sus pechos, la curva de sus caderas, la redondez imprecisa de sus nalgas y un sexo demasiado velludo. Oí su respiración agitaba. Sus manos también me vieron de ese modo, a ciegas, palpando mi cuerpo imperfecto. Nuestra cara era horrenda, fea; un espectáculo para cualquiera que nos viera juntos. Pero eso ya lo sabíamos. Ella siguió acariciándome y se encontró con un abultado llavero repleto de llaves que colgaba de uno de los pasadores de mis vaqueros. Lo hizo sonar como un sonajero. Nos reímos un buen rato, como niños. Luego me bajó los pantalones.  

viernes, 22 de julio de 2016

OVAL FORM

La estudiante de primer curso de Bellas Artes está a punto de llorar. Su cabeza se ha quedado encajada en uno de los orificios de la escultura y no puede sacarla. Es su primera visita a una galería de arte. Previamente se ha movido alrededor de la pieza, la ha tocado y se ha alejado para apreciarla mejor. Luego ha tomado algunas notas y ha seguido interactuado con los espacios que ofrece. El trabajo tridimensional pertenece a Barbara Hepworth, una artista británica que lideró la abstracción y que junto a Henry Moore introdujeron los agujeros en las esculturas. Esta obra en cuestión, “Oval Form”, es una maravilla; ahora la están fotografiando.   

martes, 19 de julio de 2016

DOS PATATAS

Sus pies no tienen arco. Son completamente planos. Hinchados y sin tobillos. Dos patatas gigantes con uñas. Tendríais que ver las pisadas que imprimen en la playa al andar por la arena mojada. Dejan surcos de medio palmo y la gente observa cómo se llenan de agua. Luego, alzan la vista y escanean su cuerpo con la mirada, esperando encontrar un rostro acorde: dos ojillos de cerdo, una nariz como una aldaba y la boca deforme, de rape, desquiciada. Sin embargo, se encuentran con una grata sorpresa, pues resulta ser una muchacha agraciada, extravagante, vivaracha, única, emergente, esplendorosa…pura belleza.

lunes, 18 de julio de 2016

EL ESTÓMAGO

El estómago es la parte del cuerpo que más problemas me da. Lo consideraba mi segundo cerebro, y, sin saber cómo, se ha vuelto geométrico; con aristas que se clavan en mi abdomen cada vez que como demasiado o estornudo o me ovillo... Más me vale no abusar de los cocidos ni coger un resfriado ni acurrucarme en la cama cuando hace frio. Debería ser como una bolsa flexible, que ronronee suave, y que los jugos gástricos transformen su contenido. Y, más bien, parece un buche apelmazado de hojalata que almacena truenos de hierro. Será la edad, pero este aparato digestivo no lo siento como mío. 

jueves, 14 de julio de 2016

KRAVEN EL CAZADOR

Fuma mucho y retiene el humo para expulsarlo por la boca lentamente, sin cambiar su expresión salvaje. Arquea las cejas y frunce el ceño para dar a entender que esta noche lo va a dar todo. Lo sugiere a su manera, desde la barra exterior de un local de copas, de pie, ligeramente acodado. Es un grotesco chico Martini; el único que lleva un chaleco de cazador, con el cuello levantado. Tensa sus bíceps y pone morritos mientras remueve su gin-tonic con el dedo índice; luego lo chupa libidinosamente. Al final, sonríe a una de las presas que no puede dejar de mirarlo.

martes, 12 de julio de 2016

EL AMAGO

Hace rato que el mozo del bar ha rebasado los niveles de confianza. Me habla de la añoranza que siente por su madre aun teniéndola trabajando en la cocina. Y yo, por no parecer un tipo desalmado, le pregunto:
–¿Cómo puedes echarla de menos si está aquí, contigo?
–Es un sentimiento espiritual muy profundo –exclama palmeándose el pecho.  
Y sigue explicándome, con afección maternal, ese estado inconmensurable que le domina, sin captar la indiferencia que yo siento por su charla, cargada de frases almibaradas y abstractas. Hasta que hago ademán de tirarme un cuesco. Entonces, comprende que no soy el cliente adecuado.    

domingo, 10 de julio de 2016

COMERSE LA CABEZA

Con este plato que voy a prepararte vas a perder la cabeza, te lo aseguro. Te cocinaré el cerebro, bien frito, rebozado con pan rallado, ajo y perejil, para que sientas como cruje al morderlo. Te lo acompañaré con moras, arándanos y grosellas; también de algunos frutos secos, y una rica gelatina que prepararé con tu pie desfigurado; ya no te sirve de nada. Todo ello sobre una cama de lechuga y flores silvestres. Luego, si te quedas con hambre, puedo partirte los fémures; extraerte el tuétano con una cucharilla y servirte esa jugosa médula con frambuesas, caracoles y setas.

viernes, 8 de julio de 2016

VERANOS

Un muchacho bebe con los ojos cerrados del caño de la fuente, como quien da un beso henchido de sueños. Al fondo, un paisaje idílico: un castillo templario, la playa y un sol inmenso que brilla en el cielo barrido. La frescura del agua ilumina su rostro y calma su sed. Se marcha satisfecho, de una correndilla, pues sus amigos le esperan para seguir jugando a vóley. Ahora es mi turno. Me huelen las manos a sardina. Y, aunque me las lave, es difícil que desaparezca el olor a pescado que tanto confunde a las turistas que todos los años acaricio.  


Relato finalista en Wonderland el 19/11/2016

miércoles, 6 de julio de 2016

TEST

El plural de la palabra «test» suena con una ese final muy sonora: testsssssssss.
Los incisivos de arriba se tocan con los de abajo y la lengua se sitúa tras ellos siseando como una serpiente que manda callar. Sonríes silencios. Un sonido de válvula a presión pulveriza las paredes del cerebro y proyectas arte con sprays: algo aéreo con soles. La coreografía tóxica de unos insecticidas te hace bailar al son de los zumbidos veraniegos que, como se sabe, provocan severos apretones. Entonces, solo deseas llegar a tiempo al receptáculo para orinar el sifón carbónico de tu vejiga, y que se deshinche gradualmente, como un globo pinchado.

lunes, 4 de julio de 2016

LA COMUNIDAD

Cada día noto como se para mi corazón y luego vuelve a arrancar, igual que un vehículo destartalado con un motor defectuoso. No soy viejo. Solo tengo una predisposición genética a la muerte súbita. Puede llegar a controlarse, pero mi entorno no ayuda. Aquellos de los que nunca hablamos permanecen tras las paredes de nuestra casa y cada noche se les oye arañar los tabiques con sus garras mientras emiten espeluznantes alaridos que helarían la sangre a cualquiera. Mi mujer se incomoda cada vez que entro en shock, y me abofetea para que vuelva a este mundo inhóspito e inhumano.