martes, 17 de julio de 2018

TINDER


Asumo mi decadencia progresivamente. Sin embargo, mi declive se ha visto interrumpido al registrarme en una de esas aplicaciones sociales que ayudan a conocer gente y a concertar citas. Sé que mi destino es convivir en soledad. Aun así he tenido varios encuentros y, sin esperarlo, en todos ha habido cama. ¿Qué queréis qué os diga? Me he sorprendido a mí mismo. La última chica con la que quedé ha vuelto a llamarme. Quiere más. Cometí el error de darle mi móvil. El sexo es peligroso. Así empieza todo. Quedaré con ella, pero después del encuentro le diré que se acabó, que he cerrado la puerta a la concupiscencia y al amor. Le diré que estoy en un punto en el que únicamente me interesa hablar, mantener conversaciones sobre temas importantes. Conocer algo sincero y triste a la vez. Algo potente. Espiritual. Algo que me arañe el alma. Incluso estaría dispuesto a escuchar sus miserias, a compartir la fragilidad de nuestras vidas, a darnos solo compañía y, como requisito indispensable, la cuidaría en todas las atenciones básicas cuando sea anciana. Eso es lo que me gustaría. Le diré que soy distinto, un poco único y adicto a la decadencia. A ver qué tal.

domingo, 15 de julio de 2018

CAJONES


Nuestra cabeza está llena de cajones que se abren y se cierran constantemente. Es sorprendente todos los que hay en continua actividad y conectan entre sí. En ellos está todo archivado y clasificado. Nuestra esencia radica en lo que se guarda en su interior. Sin embargo, existe un cajón que no tiene forma de cajón y que no debería abrirse nunca. Es un compartimento extraño, y no depende de nosotros que se abra. Nadie es consciente de tenerlo.
Si alguna vez te quedas con la vista perdida mirando hacia un punto cualquiera, medio ido, o percibes que te cuesta hablar seguido porque las ideas toman rumbos extraños, o tartamudeas mucho con las palabras que se quedan atrapadas en la punta de la lengua, debes saber que ese cajón va tomado consciencia y llenándose de suciedad, deformaciones y anomalías. Esos retales inservibles de la memoria que todos producimos se alojan ahí, en ese cajón indefinido, y, aunque nada de lo que va acumulándose merezca la pena, todo se mezcla en él como en un cajón de sastre. No te alarmes. Es lo que toca. Si ese extraño contenedor del cerebro crece y se desborda es síntoma de que has llevado una vida llena de excesos perniciosos o que, por el contrario, has vivido con salud mucho tiempo y tu hora está a la vuelta de la esquina.  

viernes, 13 de julio de 2018

ESOS DÍAS


Me parece que tengo una bala en el brazo. Me duele cuando lo muevo. Otra la tengo en el pie derecho. Ayer me disparé sin querer. Por suerte, solo cojeo. No me duele. Un día me levanto y soy un chico normal. Al siguiente ya no. ¿Qué me pasa? Un día quiero hablar con mis padres, y otro me digo: ¡cállate, no la líes! Cuando esa sombra nos encuentra ya no hay expectativas. No podré separarme de ella. Caminaré junto a ella. Lo presiento. Hoy tengo el pie oscuro. Me duele como el brazo. Ojalá la muerte sea saberlo todo.  

jueves, 12 de julio de 2018

COTILLEAR


Hablar de fulanito y menganito es contar historias. Y también cotillear. Podría decirse que es una expresión de la envidia, aunque no tiene por qué serlo. Quien cotillea intenta averiguar algo que no sabe, por eso habla por los codos con todo el mundo. ¿Quién tiene la información que busca?
En las barras de los bares, ya sea delante como cliente o tras ellas sirviendo copas, están los más grandes cotillas. Ambos buscan establecer un diálogo, un acercamiento. Esa es la verdadera necesidad del que cotillea. Muchos son los que consiguen conectar a través del chismorreo y las habladurías. Sin embargo, la base de esta mala costumbre, lejos de pertenecer a la rama del verdadero conocimiento, es difundir juicios infundados sin aprender nada sustancial. Es una crítica vacía, vulgar y de escasa intelectualidad. Pero nos atraen los enredos, los tufos, las patrañas. Nuestra condición elemental necesita crear rumores, medias verdades, inventar historias, fabular. Esta dentro de nosotros hablar de otras personas. Muchas veces para disipar nuestras propias miserias. Qué le vamos a hacer… Por cierto, ¿os habéis enterado de que a fulanito le va más el pescado que la carne?

sábado, 7 de julio de 2018

LA GIOCONDA


La Gioconda habrá visto de todo. Seguro. Personas lo que más. De todas las nacionalidades y edades. Vestidas de mil maneras. Incluso, si me apuras, sin ropa, totalmente desnudas. Puede que sea una locura, pero puestos a elucubrar sobre lo que habrá visto la Mona Lisa cabe cualquier extravagancia. Cada año es visitada por millones de personas de todo el mundo. A mí su enigmática sonrisa me lleva a la visualización de una escena chocante, sucia e indecente: a un individuo de unos cuarenta años, vestido únicamente con una gorra, con el miembro firme y dándose placer frente a ella.

viernes, 6 de julio de 2018

NALGAS


Me quedo maravillado con las nalgas de los caballos. Sus traseros son tan poderosos y estéticos que uno puede quedarme embobado mirándolos. Son tan bellos. Es curioso que, aparentemente, no se aprecien diferencias sustanciales respecto a las yeguas. ¿Vosotros las detectáis? Desde nuestra condición de humanos podemos distinguir las peculiaridades entre un culo de hombre y otro de mujer. A priori, saltan a la vista. Supongo que a los caballos les debe pasar igual. 
Es curiosa la atracción. Nos sentimos incitados por las partes análogas. A mí me ocurre con los traseros de las mujeres y de los caballos, ya sean de un sexo o de otro, pues, como digo, para mí no revelan cambios evidentes. Veo erotismo y carne. Fabulaciones estupendas. Me imagino besándolos, sobándolos, achuchándolos, acariciándolos, mordiéndolos, lamiéndolos, empotrándolos… Su belleza es mi cebo.  

sábado, 30 de junio de 2018

EL VESTIDO


Una mujer dice: «Yo no tengo piernas para llevar esto».
Dos mujeres mantienen una conversación en la mesa de atrás. Es jueves, hay mercadillo, por lo que me figuro habrán ido a comprar, y ahora, tomando algo en esta cómoda terraza, comentan la jugada de sus adquisiciones. Alguna vez, mi madre también ha pronunciado esa expresión cuando ha creído que sus piernas no eran especialmente bonitas para ser mostradas con una falda. Pero este día, cuando echo la vista atrás disimuladamente, veo que la señora que sostiene el vestido y dice no con la cabeza va en silla de ruedas.   


ESENCIA HUMANA


Cuando sufro una gripe mi centro se esparce como metralla. Me vuelvo inestable y no pienso con claridad. Pero, incluso así, soy consciente de que, efectivamente, somos alma y cuerpo. Si falla el alma nos conduce al desánimo, a una enfermedad etérea y mental. Y si falla el cuerpo –ese es mi estado actual– es complicado mantenerse en pie y hacer lo básico. Percibo con claridad cómo estas dos partes constituyen la esencia humana, y se agradece que no enfermen a la vez, pues sería horrible. Bajo la persiana, me acuesto y espero a que este virus se extinga. Tos, fiebre y vómitos. Por ahora vomitar lo que más. Menos mal que tengo una palangana y el alma sana.

jueves, 28 de junio de 2018

VUELTA AL PUEBLO


Cuando vuelvo a mi pueblo, después de estar un tiempo vagando por otros territorios, lo redescubro y lo veo con otros ojos. Camino tranquilo por sus calles y soy consciente de que el tiempo debería ser para no hacer nada, para sentir nuestra respiración, la intensidad del ahora, y experimentar en esa inactividad la felicidad plena. Abro la boca repetidamente para provocarme un bostezo, y cuando lo consigo mi cerebro se oxigena maravillosamente. Me encuentro tan gusto, tan en paz. La luz de la mañana salpica la blancura de los tejados, las hojas de los árboles, y también mi nariz. La estimula y hace que estornude con fuerza. Qué goce. Qué divina es esa explosión corporal. Me libera. Me hace sentir tan relajado. Es tan mágico respirar profundamente. Conecto con la tierra, con el cielo, con la suave brisa que acaricia mi cara. Cierro los ojos. Me abstraigo. Medito sobre lo bueno que nos regala la naturaleza. Todos deberíamos andar por la vida sin expectativas, como yo lo hago. Deberíamos ser libres para seguir los dictados de nuestra consciencia. Sin embargo, el pensamiento, que también es sabio, me advierte que de esta manera también puedo convertirme en un holgazán.

miércoles, 27 de junio de 2018

SUS ÚLTIMAS PALABRAS


Las últimas palabras que dijo mi padre antes de morir no fueron lo que una se espera. Cuando ocurrió yo no estaba en su habitación, cuidándolo y haciéndole compañía como era habitual. Me ausenté unas horas. Lo necesitaba. Me dediqué a poner una lavadora y a limpiar un poco la casa. Estar tan pendiente de una persona hace que al final pierdas la noción del tiempo y descuides las tareas del hogar. Esa tarde, mientras pasaba la aspiradora, mi padre rugió como un león para que le oyera. «¡¡Tráeme un melocotón, coño!!», gritó. Cuando se lo llevé ya no respiraba.    

jueves, 21 de junio de 2018

HAZME CASO


Las razones que motivan a acabar con la vida de otras personas pueden ser varias. Es importante que al principio, cuando te inicies, sean argumentos sencillos, no es preciso buscar cierta sofisticación para que la acción tenga valor. Por ejemplo, puedes matar porque no tengas nada mejor que hacer o estés aburrido; también porque quieras dedicarte plenamente al arte de matar, como si fuera un oficio al que es importante dedicar sus horas. Matar por matar está bien, es válido, pero yo te recomendaría que buscaras algún precepto sencillo que te diera más juego. Va bien ponerse alguna regla o cumplir algún aspecto que tú mismo puedas establecer. Si quieres puedo decirte lo que hice yo. ¿Quieres?... ¿Si?... Venga, va, te lo cuento porque eres tú, ¿eh?
     Yo me centré en un pueblo concreto. Elegí uno del norte de Castellón que tiene bastante turismo en verano. Me gusta que haya mucha gente, así puedo elegir. No voy a decirte qué pueblo elegí; eso, en realidad, no tiene importancia. El caso es que decidí que mis víctimas fueran siempre hombres, con barba y que predominara el color azul en su vestimenta. Esa fue la norma que me impuse para matarlos de lejos, escondido, y con una pistola. ¿Qué te parece? Si, además de cumplirse esas características, los susodichos eran calvos y llevaban riñonera, mi compromiso era acercarme a ellos por la espalda y darles muerte acuchillándolos con un machete. ¿Qué? ¿Cómo te quedas? Mola, ¿eh? De esta manera, con ingeniosas pautas, se  incentiva el entretenimiento y la motivación es máxima. Hazme caso.  

martes, 19 de junio de 2018

LA CIUDAD TRÉMULA


Mi casa ha sufrido un ictus. Estoy preocupado. Se han levantado las baldosas del comedor y el aspecto de las habitaciones ha quedado desfigurado. No es la misma. Una fuerte vibración la sacudió violentamente y derivó en esta contorsión permanente. No puedo abandonarla, así que seguiré habitando en ella, sin moverme mucho y obligándome a hacerlo todo con sumo cuidado. La oigo resquebrajarse un poco cada noche y veo como el polvo va recubriéndola con una segunda piel, pero tengo la esperanza de que los movimientos convulsos de esta ciudad vuelvan a zarandearla para que todo torne a su sitio.

viernes, 15 de junio de 2018

NADA


Nada es lo único que hago. Me levanto temprano y eso ocupa todo mi tiempo. En mi despacho no dejo que nadie me moleste mientras me entrego en cuerpo y alma a mis nulas obligaciones. No cabe duda de que, como responsable del buen funcionamiento de la gran comunidad a la que represento, es razonable pensar que la no acción es la mejor opción para que todo funcione como debe funcionar. Ese es mi trabajo, saberlo y ponerlo en práctica desde este amplio despacho. Mis consejeros de confianza han dispuesto un cómodo sillón junto a la ventana donde me apoltrono y permanezco inmóvil mirando los árboles, los edificios, los viandantes, el paisaje… o me abstraigo contemplando un punto cualquiera en el espacio.   

viernes, 1 de junio de 2018

COLACAO


El Colacao me alivia, y además me aporta magnesio. Me lo tomo todas las mañanas, sin leche, a palo seco, como una medicina. Me encanta. He llegado a tomarlo a cucharadas. Sin embargo, muchas veces se me hace bola y me cuesta tragarlo; se forma una pasta espesa y apelmazada, como de polvorón. Pero, desde hace unas semanas, he descubierto que tomándolo por la nariz resulta más cómodo, incluso más placentero. Me preparo montoncitos de cacao sobre el banco de la cocina y los esnifo con un barquillo de chocolate. Mi padre hace lo mismo, pero con rayitas de azúcar.

miércoles, 30 de mayo de 2018

PARA ELISA


Cuando me aburro llamo a mi compañía telefónica y les sugiero que hagan lo que sea por rebajarme la tarifa; soy cliente de toda la vida. Antes de que respondan les digo que esperen un momento y pongo “Para Elisa”, la musiquilla que tengo preparada. Voy al baño. Cuando vuelvo les sugiero amablemente que se mantengan a la espera, que en breve serán atendidos. Me preparo un bocata y pongo una lavadora. Después, compruebo si siguen ahí y, si están, digo que no se retiren, que uno de nuestros operadores les atenderá enseguida. Me gusta pagarles con su propia moneda.


Relato finalista en Wonderland el 16/06/2018

martes, 22 de mayo de 2018

¡QUÉ GRANDE!


Cuando nos pasan cosas malas y no sabemos muy bien cómo afrontarlas, es bueno que exista alguien próximo a nosotros que sepa dar la vuelta a esas adversidades y nos distancie de ellas con su modo especial de ver las cosas. Solo necesitamos que ese alguien nos exprese algo sencillo y profundo que nos haga reflexionar. Juanjo, mi amigo, es una de esas personas. Sabe escuchar y dar buenos consejos. Por eso quedé con él y le conté mi pena.
     Mi novia me había dejado por otro. Juanjo se disgustó y abrió los ojos como platos. Se puso en mi lugar. Pero atended a su ingeniosa e imaginativa manera de quitarle hierro al asunto para ayudarme: simuló un aparatoso ataqué al corazón. Así fue; como os lo cuento. Siempre ha tenido una gran capacidad para las artes escénicas. Le basta una mirada, un gesto o una acción para hacerte ver lo importante de la vida. Se quedó de piedra, palideció y tuvo reiteradas convulsiones. Enseguida entendí por dónde iba. Luego, se tiró al suelo y acabó retorciéndose como un gusano, regurgitando una baba espumosa por la boca. Su exagera puesta en escena y su fingimiento consiguieron que me evadiera de mi desgracia y, durante un buen rato, me centrara en su aparente síncope. Incluso vino una ambulancia y se lo llevó al hospital. Todavía sigue allí. Qué grande.  

sábado, 19 de mayo de 2018

MUSEOS


La mayoría de personas poseen en su interior la materia prima para cometer actos terribles, de ahí que les corte la cabeza y las presente como trofeos. Para saber si poseen esa cualidad atroz, antes de sacrificarlas y colocar sus testas en espacios habilitados, les doy unos golpecitos en la cabeza con mis nudillos, igual que se hace con los melones expuestos en los mercadillos para saber si son óptimos. Es fácil. Si la cabeza suena compacta es que son buena gente. Si suena hueca es gente perversa. Ya son varios los museos que se han interesado por mi colección.

viernes, 18 de mayo de 2018

CÓNYUGES


Belén golpea suavemente mis hombros, y, tonto de mí, intuyo un acercamiento, una muestra afectuosa de cariño.
     «Tienes caspa… ¿por qué no usas un champú anticaspa? Estoy harta de decírtelo. El gel es para el cuerpo, no deberías echártelo en el pelo. Hazme el favor… ¿No te das cuenta de que cada cosa es para lo que es?... No me expliques tus teorías sobre los cabellos grasos, que te veo venir, y que el gel tiene un PH más ácido en su composición y actúa más beneficiosamente en el cuero cabelludo. ¡Pero qué milonga es esa! Solo tienes pajarracos y pensamientos tontos en esa cabezota de chorlito. ¡Pero si eres prácticamente calvo! Y el poco pelo que tienes aun te genera caspa... Si al menos te quitaras ese chaquetón negro que te regaló tu madre… ¿No ves que parece que te haya nevado encima? Siempre lo llevas, y se te llena de motitas blancas. Qué asco. Deberías tirarlo a la basura, es más viejo que Matusalén. Está desgastado y parece de mendigo. Yo creo que lo haces a propósito. Quieres irritarme, enfadarme… vas a volverme loca. Eres un desastre. Tu aspecto me tira para atrás. No da gusto verte. ¡Arréglate, hombre! ¿Dónde está aquel joven apuesto y elegante que conocí? Me da vergüenza estar a tu lado y que me relacionen contigo. Debes tomar una determinación en todo esto. No aguanto más. Tenemos que hablar. ¡Ya! Pero primero dúchate. Apestas. Esta relación está yendo hacia unos derroteros tóxicos e insostenibles y las expectativas no son nada halagüeñas. No podemos seguir así».
     Cuando está cabreada por algo siempre hace lo mismo. Me busca. La conozco tanto… Lo mejor es dejar que hable y no decir nada, permanecer callado, desconectar y asentir cada cinco segundos. Luego le pasa. Incluso, a veces, no recuerda nada de lo que me ha dicho. Es terrible cuando coge carrerilla.

miércoles, 16 de mayo de 2018

DE OTRA PASTA


Llegué a mi pueblo con la certeza de estar muriéndome por el camino. Me arrastraba por una lengua de arena que olía a algas marinas. Hacía frío y, bajo un sol confortable, las gaviotas se replegaban en un punto muy cerca de mí, incluso, algunas, sobre mí. Sus graznidos me hicieron recordar el ruido que hacían las barcas al entrar al puerto tras un duro día de pesca. Estaba en la playa sur, en su orilla salpicada de pequeñas conchas rayadas; en la playa donde pasé mi niñez y donde más de una vez había contemplado admirado las apariciones de Benedicto XIII, mi Pedro de Luna. Apliqué el oído en la arena, tumbado sobre una cama de pequeñas dunas, esperando a que una voz susurrara mi nombre de lo más hondo de la tierra. Me mantuve ahí, inmóvil, confiado a lo divino, y, tras ser acribillado por cientos de picos, pasé a una dimensión más pura, a un estado casi transparente, de fantasma. Siempre he sabido que, como el «Papa Luna», estaba hecho de otra pasta.

martes, 15 de mayo de 2018

EL RECIÉN NACIDO


Acaba de nacer mi hijo el matemático; el que se maravillará con todo lo que tenga que ver con los números y las ecuaciones. O mi hijo el ilustrador; el que recreará mundos fantásticos con un lápiz y una hoja de papel. O, quizás, mi hijo el futbolista; el que podrá pasarse todo el día dando toques a un balón. O, si las cosas se tuercen, mi hijo el toxicómano; el que será capaz de pegarnos y robarnos para poder conseguir su dosis… A saber. Nosotros intentaremos hacerlo lo mejor posible. De momento disfrutamos de su pequeñez y su fragilidad.