miércoles, 22 de junio de 2016

UNA NOCHE ESTRELLADA

Casi me fundo con la triste figura de bronce que engalana la plaza. Me quedo a su lado, mirándola con ternura y, por primera vez, callándome los pensamientos, pues esta noche le he prometido silencio. Me conoce bien. Siempre sumida a lo que venga. Sabe de mis dilemas, de mis penas, y de esa incapacidad que tengo para mostrar sentimientos a las muchachas. Las estrellas son testigo; ahora solo quiero acariciar sus resquebrajaduras, abrazarla, besar su frente oxidada, y pedir al cielo, desde este pedestal sagrado, que me alee con ella o que una bandada de palomas torcaces nos bombardee.

viernes, 17 de junio de 2016

BUENA ESPERANZA

En tu caso, la ternura aflora con los errores, no te preocupes. Te has equivocado y ya está. No le des más vueltas. Sabemos que eres buen tipo y no lo has hecho con intención de ofenderla. Pero, al decirle convencido: «enhorabuena Esperanza, ¿de cuántos meses estás?», pues, claro, ella se ha disgustado. La barriga de nuestra querida compañera lo único que engendra son los suculentos almuerzos mañaneros que nos damos en la tasca del Facundo. Las chungas de verdad son esas arpías que le hacen la rosca por delante y van contando ese bulo de mal gusto por detrás. 

martes, 14 de junio de 2016

B U C L E

Por la noche lo veo todo claro. Me abro una botella de cava y me la bebo entera. Son los únicos homenajes que me hago. Qué puedo hacer si no... Ceno normal; patatas hervidas con judías y pechuga de pollo a la plancha. Ah, y banderillas picantes, que me dan vidilla. Un bote entero. Combinan genial con la efervescencia del espumoso; igual que los huevos fritos que me hago si he de rematar la faena. Me acuesto alegre, sin pensar en nada, aunque me levanto con un miedo conocido que me dura todo el día, hasta que llega la noche.  

jueves, 9 de junio de 2016

LA EXTRAÑA PAREJA

El día que el viento sopla fuerte y arrebata sombreros, el señor cargado de labia conduce su Ferrari a paso de hombre y sigue a las mujeres de larga melena. Baja la ventanilla y les dice:
‒¡Guapa, mereces un amor que te quiera despeinada!
Su truco radica en no detenerse, en crear interés y en seguir adelante, lentamente, con su flamante descapotable. Las que de verdad quieren algo aceleran el paso y se lo hacen saber:
‒¿Me das una vuelta?
La mujer, que siempre es inesperada, sube al coche y desenmaraña su alborotado cabello, descubriendo su cara sucia de barba.


Relato finalista en Wonderland el 05/11/2016

martes, 7 de junio de 2016

EL FUNAMBULISTA

Retreparse en la silla tras haber comido un suculento estofado de ternera puede ser una acción bastante arriesgada. Nuestro protagonista es un tragaldabas que no ha dejado ni las migas. Ha comido bien y no piensa en los peligros, ni en el cuchillo de cortar carne que se ha metido en el bolsillo de su pantalón. Ya me dirán. Va finito de vino tinto. Siente que controla su orondo cuerpo al echarlo hacia atrás y le resulta tremendamente fácil mantener el equilibrio sobre las dos patas de la silla. Es medio funambulista; como todos…, pero él se juega la vida.

sábado, 4 de junio de 2016

EL CAMALEÓN

Lo primero que meto en la maleta cuando he de viajar por trabajo son las caretas que cambian mi aspecto. Está vez una semanita, qué bien. Tendré tiempo de conocer gente nueva y la posibilidad de no ser yo mismo. Aquí ya me conocen (o eso creen), y dicen que soy aburrido. Me llevaré una máscara para cada día (igual que de calzoncillos), e interpretaré la vida de otros con la ayuda de estos semblantes postizos. Seré sucio de noche y moderado de día, y, si tengo ocasión, miraré a las mujeres con ojos felinos, para engatusarlas, para que se entusiasmen con cosas que no son mías.

viernes, 3 de junio de 2016

MILAGROS

El señor solitario ve demasiado la tele. Las películas, las series y los programas le provocan enfermedades inexistentes. Luego, a mí, me toca tratarlo. Soy especialista en este tipo de dolencias que parecen ficticias. Poca broma. El señor no finge cuando tiembla o se desmaya, o cuando se le paraliza el cuerpo, o incluso cuando pierde la visión o se queda sordo. Los medicamentos no le hacen efecto, solo mis metáforas sobre la vida y los viajes organizados a Lourdes. En ese lugar sagrado, mediante el rezo y el trasiego, el inconsciente le hace clic y le desaparece el problema. 

miércoles, 1 de junio de 2016

ATRACCIÓN

Observo a una chica morena que sube al autobús y se sienta delante de mí. La contemplo hasta sentir atracción. Se baja enseguida. En su sitio se sienta una señora mayor que va cargada con una bolsa llena de peras. Las descansa sobre el asiento de al lado, está vacío. Un frenazo hace que dos de las peras salgan de la bolsa y se liberen de las otras. Su olor intenso abre las ventanillas de mi nariz. Son de piel fina, verdosas, de esa forma globosa tan característica, con la pinta de ser muy jugosas… Las contemplo hasta sentir atracción.