sábado, 31 de enero de 2015

MODAS

Dejé el cuerpo antiguo en el armario, en la percha correspondiente. Tras pasar la mano suavemente por mi colección seleccioné otro, ya iba siendo hora de cambiar. Las modas eran caprichosas, alterables, sin criterio aparente, y lo que se consideraba rancio o trasnochado en un momento dado podía volver con fuerza y ser lo más. Viendo mí surtido de masas corpóreas y analizando diversos factores climáticos y sociales, revestí mi huesudo esqueleto convencido de que con mi sabia elección influiría en que se llevaran de nuevo los cuerpos rechonchos, de tez pálida y de mofletes colorados salpicados con graciosas pecas.

viernes, 30 de enero de 2015

MIL MARAVILLAS

Las descripciones que nacían de las habladurías de un colectivo ocioso iban creciendo en su exageración hasta convertir un simple hecho en un desbordante acto de fantasía. En un pequeño pueblo que colindaba con otro, donde al parecer los jardines crecían en el aire y los perros imitaban el maullar de los mininos, se aseguraba que durante una lluvia torrencial de truchas naranja se acercó al Ayuntamiento, bajo un paraguas chillón, una horrenda criatura con minifalda mitad mujer mitad elefante, portadora en su trompa de un delicado cuerno de unicornio y un currículum vitae para entregárselo a la señora alcaldesa.

miércoles, 28 de enero de 2015

SOMBRAS



El día que el único superviviente del fatídico accidente de tráfico decidió que ya no podía soportar más aquella dichosa suerte, esperó a que cayera la noche. Se emborrachó como nunca y empezó a despojarse de su vestimenta. La dispuso como pudo en el viejo perchero de seis brazos del recibidor, colgó la gabardina y los pantalones y arrojó el amasijo de las demás prendas en la parte superior, modelándose fortuitamente un capirote ovalado. Su estado le permitió ver en las dobleces el inconfundible perfil de su querida esposa. La contempló esperanzado. Y tras el disparo, ya estaba con ella.

martes, 27 de enero de 2015

I Concurso de Relato Corto del Parlamento de Cantabría








Seleccionado en la publicación del Concurso de Relatos


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      El pasado lunes 19 de enero de 2015 tuvo lugar la reunión definitiva del jurado de este concurso de relato corto, cuyos miembros han sido Juan Antonio Morán (coordinador del certamen), Paloma Casado (escritora), Alfonso Ruiz (jefe de gabinete de la consejera de Ganadería), Marcos Díez (director de la Fundación Santander Creativa), Adolfo Alonso ( jefe de gabinete del presidente del Parlamento).
     Tras una primera pre-selección de 50 relatos de 299 presentados, los miembros del jurado votaron a los diez entre los que estaría el ganador del certamen. El relato ganador fue el de la palentina Raquel Lozano Calleja, tanto por su calidad literaria como por representar fielmente el espíritu del certamen.

lunes, 26 de enero de 2015

ELECTRODOMÉSTICOS



A nuestro hijo primogénito le llamamos Panasonic en honor a la anticuada televisión culona que aún conservamos en la salita. Al segundo Taurus, igual que la cafetera de goteo que sigue haciéndonos el café matutino. A las gemelas, tras dar muchas vueltas, les pusimos Zanussi y Balay, como a las dos lavadoras que todavía aguantan en la galería a pesar de las incrustaciones de cal. Y al pequeño, que justo hoy cumple cincuenta años, decidimos ponerle Fagor por el viejo calentador de gas. Es un lujo tenerlos a todos en casa y que vayan tirando, pero se les nota cascados.


domingo, 25 de enero de 2015

PRISIONERA



Nos vimos de repente en la calle, él hablaba por el móvil como siempre. Había pasado mucho tiempo desde que lo dejamos. Y, en ese encuentro inesperado, sin poder esquivarlo, nos saludamos, e incluso nos dimos la mano. Yo se la di mustia, como un trapo. Él la aceptó y me la agarró fuerte. No abandonó la conversación que llevaba, seguía hablando mientras me tenía cogida. Sus ojos me decían que enseguida estaría conmigo. Pero mientras, anduvimos juntos bordeando el estanque donde nos tropezamos, dimos una vuelta en barca y hasta entramos al supermercado; los dos cogidos de la mano. 

sábado, 24 de enero de 2015

CONECTIVIDAD



Un tipo cabezudo, traslúcido y con más de mil vatios de potencia se aproximó con recelo a una enorme campana de metal. Esa concavidad, situada a media altura sobre una gran tabla horizontal de cuatro patas, estaba provista de un casquillo negro serpenteante que encajaba, a su vez, en un cuello flexible y orientable del mismo material. Se descalzó, se quitó los calcetines y con sumo cuidado fue enroscando sus pies en ese soporte hasta quedar completamente conectado. Se quedó semidesnudo, suspendido en una incómoda posición, le dio al interruptor y su enorme cabeza se hizo incandescente iluminando la plataforma.

miércoles, 21 de enero de 2015

PLACAS DE HIELO



Abro la nevera para gritar, para congelar mis palabras de rabia. Meto la cabeza y explosiono frases cortas, directas, sin medias tintas. Una retahíla de ellas acaba con insulto final, como quien marca la pared de un puñetazo para desahogarse. Él, en cambio, está en el comedor con todos, sin que nadie intuya cómo es en realidad. “Saco el postre” les digo. Y sometida brevemente a esa tonificación glaciar, se endurecen mis lágrimas, se estiran los vestigios de pena en mí expresión y se transforma el odio en punzantes témpanos de hielo, todos incrustados como escarcha al fondo del frigorífico.


Relato finalista en Wonderland el 07/03/2015 
El relato ganador fue "Los extraños" de Iñaki Goitia Lucas. También estuvieron entre los finalistas Manuel Montesinos, Mª Belén Mateos Galán, Paloma Hidalgo y Ángel Saiz Mora. Todo un honor estar entre ellos. Clica AQUÍ para leer sus micros.

martes, 20 de enero de 2015

LA MASCOTA



Tenía una hiena como mascota. La llamaba “Demoníaca” porque era muy temida por los habitantes del pueblo. Devoraba todo lo que caía entre sus fauces pero, aun así, no era carroñera como la solían llamar algunos indeseables, sino una fabulosa cazadora. Toda la carne que consumía se la ganaba peleando.
Cada vez que salíamos a pasear nos sentíamos amenazados, era impetuosa y se volvía loca con la gente. Yo la sujetaba como podía con la correa, aguantando su bestial empuje, y cuando emitía su peculiar carcajada histérica entendía que debía soltarla en la plazuela para que calmara su voraz apetito.