lunes, 10 de julio de 2017

COLORES

Oigo los colores. El magenta es criticón y escupe primicias infundadas. Para nada es mi color favorito. Ni el rojo, que es intenso y excesivo, y habla siempre de lo cruento. Apoyo suavemente la oreja sobre el verde y no me infunde esperanza. Más bien lo contrario; anuncia el poco tiempo que me queda: 23 días, 22 horas, 28 minutos y 44 segundos… El amarillo me relaja, es más imaginativo. Inventa historias. La última sobre un pueblo donde todos se llaman igual y practican acupuntura con cactus. El azul es un cielo, no habla, solo emite el sonido de chupar caracoles. Asquea un poco, pero enseguida me provoca un reír tonto que disipa lo inminente.

sábado, 8 de julio de 2017

EL HOMBRE DISTRAÍDO

El paisaje urbano consume al hombre distraído; a ese que deambula sin rumbo con las manos cogidas tras la espalda, sosteniendo entre sus labios habanos apagados. Ya lo tiene todo hecho; se ha descubierto a sí mismo con plenitud. Escucha las calles, observa la vida, y nunca habla. En su cabeza suena constantemente una canción triste que lo aísla del tráfago de la ciudad. Añora el ahora y los bancos con sombra donde dormita largas horas. Solo el horror se hace mueca en su rostro cuando descubre que el placer del tabaco que impregna su alma desaparece de su boca.