miércoles, 12 de octubre de 2016

PEDIGRÍ

Un perro y una gata bien avenidos tenían una servicial y cariñosa camarera en su casa. Cada día la sacaban a pasear para que se acostumbrara a hacer sus necesidades fuera, y la soltaban en un parque cercano para que corriera y jugara. Allí se reunían más razas: abogados, electricistas, profesores, músicos, arquitectos, informáticos…siempre con sus respectivos amos. Un día, sin esperarlo, apareció una cuadrilla de políticos callejeros, rabiosos, deseosos de abordar a su dulce camarera. La pareja trató de ahuyentarlos, pero uno de los políticos se colocó tras ella y la montó, sin reparar en las consecuencias del cruce.

1 comentario:

  1. En un mundo al revés, los políticos seguirán siendo políticos y actuarán como tal. Simpático texto.

    Saludos!

    ResponderEliminar